Como parte de la agenda de actividades desarrolladas en la ciudad de Río Cuarto, el gobernador Martín Llaryora recorrió la obra que albergará al Centro de Atención a la Salud Mental (CAS Oeste), que por estos días última los detalles para su culminación.
El proyecto consiste en la refacción integral de un inmueble de más de 130 metros cuadrados que originalmente fue construido como vivienda familiar y que en poco tiempo se convertirá en un flamante centro de día destinado al abordaje integral de la salud mental, poniendo el foco especialmente en las adicciones.
Durante la visita a la obra, Llaryora sostuvo que es necesario apuntalar el presupuesto en salud mental, dado que se trata de afecciones que requieren mayor contención pública ante el contexto de crisis socioeconómica nacional.
Agregó que la incertidumbre y la exclusión social generan un deterioro en el bienestar psicológico de la población, lo que justifica que el Estado provincial absorba la demanda que antes atendía el sector privado o que ha quedado desamparada por recortes nacionales.
En este caso, los trabajos edilicios se realizan manera conjunta entre el Ministerio de Salud del Gobierno de Córdoba y el Municipio de Río Cuarto, estará dirigida a personas que tengan alguna problemática vinculada a la salud mental y que puedan desarrollar allí distintas actividades terapéuticas, con el objetivo de sobrellevar y superar semejante flagelo.
El centro, ubicado calle Río Segundo al 600, ofrecerá espacio de capacitación y de actividades terapéuticas y lúdicas, coordinado por un equipo de profesionales que acompañarán a los pacientes en el proceso de contención y recuperación.
Refuncionalización
El flamante edificio dispone de una sala de espera y recepción, dos consultorios médicos, una sala de reuniones, un núcleo sanitario con baños para el personal y otro para el público en general, una sala de usos múltiples con acceso independiente, y un patio interno para actividades recreativas con un S.U.M, un depósito y un baño.
El proyecto ejecutado -sobre el que solo restan detalles de terminaciones- contempló la refacción de la fachada con el objetivo de consolidar la imagen institucional de la nueva sede y la refuncionalización de espacios interiores.
En el lugar se renovaron totalmente las instalaciones eléctricas, se creó una red informática y se mejoraron los sistemas de desagües pluviales, de cloacas y de agua.
Además, se renovó la carpintería exterior, se instalaron rejas y se equipó el edificio con un sistema de vigilancia con cámaras y alarma.
El inmueble se dotó de una batería de sanitarios y se anexó un espacio semicubierto en el patio que oficiará de SUM para actividades recreativas al aire libre.
En los interiores se realizaron cielorrasos de placas de yeso y tabiques del mismo material, con las correspondientes terminaciones de pintura.
La obra contempló también la renovación de la vereda exterior con losetas de piedra lavada, iguales a las existentes en el Dispensario Nº 6, ubicado al lado del centro de salud mental.
