El Gobierno de Córdoba, a través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, licitó una obra para recuperar y poner a punto un canal rural de 20,4 kilómetros en el departamento Marcos Juárez, que cumple un rol clave en el escurrimiento del agua durante las épocas de lluvias intensas.

La obra permitirá optimizar el funcionamiento del sistema de control de excedentes hídricos en el sudeste provincial, una de las principales regiones productivas de Córdoba.

El canal se ubica en el límite con la provincia de Santa Fe, en cercanías de las localidades de Corral de Bustos, Cavanagh y Arias. Forma parte de una red de canales que ordena el escurrimiento del agua en esta zona rural y que es gestionada junto al consorcio canalero de la región, integrado por productores locales.

La nueva intervención permitirá recuperar la capacidad de conducción de esta infraestructura y asegurar su correcto desempeño, ordenando el escurrimiento del agua hacia los canales principales del sistema.

El acto de apertura de ofertas se llevó a cabo en el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos y estuvieron presentes Bruno Aiassa, vocal de la Administración Provincial de los Recursos Hídricos (APRHI); Gustavo Dal Bó, Intendente de Cavanagh y Santiago Picasso, director de Estudios y Proyectos de la APRHI.

Detalle de obra

Los trabajos comprenderán la refuncionalización de 20,4 kilómetros de canal, desde su unión con otro canal del sistema hasta la laguna De las Provincias. El tramo corre en paralelo al límite con Santa Fe y atraviesa la Ruta Provincial N° 11 en cercanías del límite interprovincial.

Las tareas incluyen la limpieza integral del canal y el mantenimiento de las alcantarillas existentes a lo largo de toda la traza. El objetivo es garantizar el escurrimiento de los excedentes hídricos, permitiendo aminorar el impacto de los mismos sobre la superficie agroproductiva de la cuenca y brindar mayor seguridad a la producción, a los caminos rurales y a las localidades de la zona.

La región se caracteriza por un sistema de bajos naturales, como la Cañada de Jume y el Bajo Moore, que funciona como una gran cuenca receptora del agua de lluvia, con terrenos de pendientes muy bajas. Durante el ciclo húmedo registrado entre 2013 y 2017, la zona tuvo impactos sobre las superficies productivas, los caminos rurales y las áreas urbanas.

Para dar respuesta a esa situación se impulsó un plan estratégico de manejo del agua y regulación de bajos naturales, y en ese marco se construyó este canal en 2018.